No vengas a molestarme mente, con tu pensamiento de avispa. No vuelvas vida para mostrarme otra vez nuevas heridas, las que me causaron antaño viejos aguijones de codicia. No importa si vienes disfrazada de buenas o malas noticias, no te compro, ya no te vendo, no me presto a tus encantos disfrazados de lamentos. Toma lo que quieras, ya lo dejé ir, trae tus anhelos los dejo entrar en silencio, y así sin arrepentimiento viviré por fin en paz. Las hojas de los arboles se agitan siempre con el viento para proclamar al fin la verdad, que perecerán de amarillo en la orfandad del otoño.
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
jueves, 17 de enero de 2013
jueves, 27 de diciembre de 2012
El alfarero
Mi alma es alfarería donde con barros de emociones se forman fantasías. El corazón es torno que gira en su locura clandestina de madera empujado por el pie alado de Dios. La mente el horno donde se cuecen sensaciones alimentado por carbón de sentidos, viejos, gastados, doloridos, lugar donde se endurecen las figuras de poesía. Dios con sus manos alarga y moldea el barro y el universo en su letargo cobra nuevas apariencias, para una única forma vida, cuyo secreto escapa a toda ciencia. Pronto cerrará mi herida, y dormida la consciencia dejaré atrás los viejos cacharros de arcilla y cruzando a la otra orilla, cobraré forma original.
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Solo Hay Una Vida
Sólo hay una vida, que se enhebra, collar de estrellas, entre dos partes de un broche de oro y bronce, nacimiento y muerte. He vestido el tiempo con la prisa de mis días y desnudado en el silencio de mis noches. Si nací llorando me iré sin reproches. Soy melodía de vida, criatura partitura donde el director de mi alma escribió silencios en su pentagrama cósmico, mientras un loco desbocado de latidos fibrila sin sentido tratando de acompasarse con el amor. Miraré hacia otro lado, y quedando mudo el hado de mis encantos llegará el silencio, mi alma instrumento callará, hasta que una nueva nota de humanidad la despierte, y dirija febril su mente al director, para seguir interpretando, y con cada nuevo compás rogando porque llegue el anhelado día, donde dejaré de ser instrumento para ser eterna melodía de amor sin más silencios.
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
martes, 11 de diciembre de 2012
El Último Hechizo.
Con el último hechizo se tiñó la luna, en el espejo de mentiras de la laguna salobre de su alma. El conjuro de apariencias quedó roto en mil pedazos, retazos de insolencias. Palabras como espuma brotaron en la noche, para cubrir el corazón en su letargo de emociones. Pero la vista comprende entonces el engaño, alza sus ojos al cielo y escapa presurosa de su daño. La luna que amaba antaño era tan sólo un reflejo, de la que reposa serena en el firmamento, en la constelación eterna de emociones, lienzo en que el pincel de Dios dibuja en una estrella, cada vez que una lágrima de amor cae sobre la tierra seca. Ya no hay mal mortal que le alcanza, aunque vive en la añoranza de aquel hermoso cielo, que una breve noche sirvió como fugaz pañuelo a las pupilas del poeta y que se agitaron titilantes de adiós, cuando partió hacia su destierro.
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
sábado, 8 de diciembre de 2012
El Faro
Siempre fui enemigo de las sombras, de esas que ahondan por los rincones de la mente, corredores oscuros, susurros de codicia, donde el hombre se desquicia en deseos. Afortunado aquel que alcanzó el faro de su corazón, el rumbo perfecto que marcan sus afectos cuando navega en la emoción.
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
jueves, 6 de diciembre de 2012
Vengo Prisionero
Cargado con cadenas de recuerdos, vengo prisionero de Tú alma. Encuentro en tu mirar la calma que me quema en la añoranza de tu ausencia. El tiempo dictó sentencia y me diluyo en el arruyo de los días y el murmullo de tus noches, donde un quedado susurro me dice que pronto el hilo de emociones que agrieta mi corazón, será torrente y convertido en nueva fuente para el hombre, saciaré la sed de mi destierro en él.
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
Enviado desde mi BlackBerry® de Fundación Dharma
sábado, 18 de agosto de 2012
La Envidia y el Talento
Recuerda que la envidia es siempre más veloz que el talento, aunque este último siempre termina por llegar mucho más lejos. Gracias de todo corazón a los envidiosos, por haberme dado alas.
domingo, 5 de agosto de 2012
Romper la concha
Yo quiero romper la concha de esta oscura humanidad en donde ahonda,
nácar de desesperación, envuelta mi alma de perla en el abrazo de mi
corazón. Quiero ver por última vez el alba que se esconde en el ocaso
del universo, y dejando atrás éste amanecer eterno de razas, entrar
silente en la morada en donde habita el silencio de todas las palabras.
Seré entonces callada emoción de luz, en la luz emotiva de Dios
liberada. Será una almohada de estrellas descanso a mi cabeza, que
entonces ya no piensa, tan sólo ama.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)