Yo sé que vivir es escaso y que haciendo corto el paso no se alarga este camino. De cuantos fueron mis amigos quedan lejanos rumores sobre el batir oceánico de mis recuerdos. Todo parece tan lejos, los reflejos de tantas lunas, que mecían en su cuna de estrellas mis sueños pupilares. Naufragué en todos los mares de amores, y si breve fue la nave, eterna es la tormenta de emociones cuyo viento aun me sustenta empujado la vela de mi alma. Para qué quiero un mar en calma, si puedo enfrentar las olas de tus brazos, si rompiendo el hombre por fin sus lazos, hace del camino escaso de la vida, fracaso de la muerte por conquistarle.
sábado, 31 de agosto de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
La Vieja Carreta.
El camino se hace largo y mi vieja carreta llena de riquezas de barro se balancea de uno al otro lado, con parsimonia, haciendo sonar en mi memoria cacerolas del pasado cuando las ruedas se hunden en los baches sucesivos de mi tiempo. Siento seca la garganta y los caballos de soslayo me miran pidiéndome un descanso, Sentido y Sentimiento al contemplar el ocaso aceleran anhelantes el paso, quieren ya nuevos pastos de los días que alimentan su eternidad rumiante de sueños. Ambos cargan en sus grupas con todos mis fracasos, aunque mi alma de arriero de emociones, ahora por fin comprenda que el éxito era el camino. Ya no hay destino que me mueva, y transito clandestino por secretos caminos de amor, donde bandidos de ilusión, asaltantes de razones, no se esconden. Que insulten a mi hombre, ¡Qué me importa! Traigo el alma rota en dos mitades, una es la que te amé y la otra lo que aún me queda por amarte.
sábado, 24 de agosto de 2013
Lluvia : Llueve sobre las viejas tejas de la torre del ayer en donde habitas. El sonido monótono de una gota golpea el pequeño charco de la inconsciencia. Oculto a toda razón la falsa presunción diluye su maquillaje con el agua del tiempo. Tiras el pasaje y maldices al tren, las acciones son peaje que pagas en el camino. Eres víctima de tu propio destino en soledad. Aunque invente una nueva realidad el hombre es un eterno ayer perdido en el amanecer de cada nuevo universo.
jueves, 4 de julio de 2013
El Viejo Reloj
Hay un viejo reloj parado, varado en el costado de la estancia donde habita mi alma. Su péndulo en calma centenario me señala un calendario amarillento de distancia. Carillón mudo, jamás encontró el modo en que rompiendo el nudo en mi garganta, tañer de nuevo un lejano te quiero en la campana de tus labios. La vida vuela con sus alas de los días, melodía torpe, siempre le falta en su norte a mi mañana una última nota, y perdido en la derrota de la muerte, vuelvo a la victoria de la vida para seguir componiendo mi sinfonía inacabada.
Anoche por vez primera en mis sueños, otro que no eras tú, se hizo dueño de ellos. Me visitó al fin un extraño relojero, traía como herramienta el mundo entero guardado en su caja de universos. Dio cuerda a mi reloj y viejos planetas cobraron nuevo movimiento, campanadas a lo lejos, carillones de recuerdos repicaron un te amo, y campanitas de estrellas titilitan desde entonces, marcándome cuarto a cuarto todo el amor que palpita en cada uno de mis átomos.
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Anoche por vez primera en mis sueños, otro que no eras tú, se hizo dueño de ellos. Me visitó al fin un extraño relojero, traía como herramienta el mundo entero guardado en su caja de universos. Dio cuerda a mi reloj y viejos planetas cobraron nuevo movimiento, campanadas a lo lejos, carillones de recuerdos repicaron un te amo, y campanitas de estrellas titilitan desde entonces, marcándome cuarto a cuarto todo el amor que palpita en cada uno de mis átomos.
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martes, 2 de julio de 2013
El Poeta
El poeta no nace para ser barro, nació para romper el tarro de emociones en el que su alma habita, para ser uno con el espacio y que el universo, marmita repleta de estrellas que le contiene, tomado de improviso por un verso, le deje romper el sello de todos sus secretos, y le pague su salario de sueños.
Las emoción es piedra de alumbre, que perfuma entre las canas de su cumbre un mundo mágico de quiméricos imposibles que hacen posible el latido de su corazón. Él, dio gracias a la vida por abrirle una herida de amor, que cicatriza en poemas, ungido con ungüento insomne de la noche donde su alma asegura, su tránsito desde la locura de amor hacia la inmortalidad. Quien no se emociona no tiene vida. La realidad se esconde siempre esquiva, por detrás de la mirada.
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Las emoción es piedra de alumbre, que perfuma entre las canas de su cumbre un mundo mágico de quiméricos imposibles que hacen posible el latido de su corazón. Él, dio gracias a la vida por abrirle una herida de amor, que cicatriza en poemas, ungido con ungüento insomne de la noche donde su alma asegura, su tránsito desde la locura de amor hacia la inmortalidad. Quien no se emociona no tiene vida. La realidad se esconde siempre esquiva, por detrás de la mirada.
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jueves, 27 de junio de 2013
El Amor es una Herida
Hoy al agitar las ramas del viejo álamo de nuestro jardín tras la tormenta, la lluvia de de tus recuerdos calló nuevamente sobre mí.
El amor es una herida profunda y oscura como la piel del universo, como la faz de Dios que con sus ojos de estrella me mira. Se olvida el tiempo perdido y cuando vuelve el pulso al dormido corazón, suspira en cada latido, en un nuevo sin sentido de separación.
El amor es un viejo dolor como el reuma del anciano, siempre le duele de fondo al hombre que se agita en mi razón cuando alarga su mano hacia la vida. Las horas de mi reloj me dicen que el tiempo no pasó, porque al cronómetro de mi amor le falta siempre una manecilla, y no le pasan los minutos aunque me marque distintas horas de la vida.
Mis lágrimas son olas de nostalgia sobre la playa de mis ojos cuando contemplo el ocaso de tus recuerdos. Pero hoy, tras la última tormenta del hastío, el amor nos volvió, por fin, dos marineros con brújula y con puerto, no importa que la gente diga, al ver las lápidas junto al viejo huerto de nuestro abandonado jardín, que estamos muertos...
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El amor es una herida profunda y oscura como la piel del universo, como la faz de Dios que con sus ojos de estrella me mira. Se olvida el tiempo perdido y cuando vuelve el pulso al dormido corazón, suspira en cada latido, en un nuevo sin sentido de separación.
El amor es un viejo dolor como el reuma del anciano, siempre le duele de fondo al hombre que se agita en mi razón cuando alarga su mano hacia la vida. Las horas de mi reloj me dicen que el tiempo no pasó, porque al cronómetro de mi amor le falta siempre una manecilla, y no le pasan los minutos aunque me marque distintas horas de la vida.
Mis lágrimas son olas de nostalgia sobre la playa de mis ojos cuando contemplo el ocaso de tus recuerdos. Pero hoy, tras la última tormenta del hastío, el amor nos volvió, por fin, dos marineros con brújula y con puerto, no importa que la gente diga, al ver las lápidas junto al viejo huerto de nuestro abandonado jardín, que estamos muertos...
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domingo, 23 de junio de 2013
Fue San Juan
Fue nuestro amor como una noche de San Juan, la más corta, y al saltar sobre la hoguera quemé mi libertad en la profunda oscuridad de tus ojos primavera, entrando yo en el otoño de mi alma. Desde entonces amanece con mas calma y al pasar luego presuroso el día, para ser lenta la agonía de la noche, quedo prisionero en los broches de estrellas que prenden esperanzas en el aroma a olvido de la fragancia nocturna de mi corazón.
No le doy mas razón a la locura pues ya soy razonablemente loco, en la cordura del poeta, atadura de sueños en el puerto donde convergen todos mis naúfragos anhelos. Chispas diminutas de un te quiero ascienden presurosas esta noche, llenando los cielos con efímeros destellos de un amor. Y es la melodía de una flauta que se esconde en el bosque quien me llama, me anima a cruzar la frontera de lejanos universos, de galaxias ignotas que viven remotas agrupadas en el sueño inefable del alma humana.
Esta noche como aquella no debiera tener un mañana, y arropados en suspiros permanecer silente en el silencio de tus manos. Aquella noche pasó, en esta pasaron ya mis años, no habrá otro amanecer para mí, y el guerrero antaño que fui vino una vez más hasta ti para decirte que te amo. Luego me callo y el poeta desfallece en su fiebre de estrofa y rompiendo la crisálida de versos, surge un hombre nuevo junto a las cenizas de mi última hoguera de San Juan.
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No le doy mas razón a la locura pues ya soy razonablemente loco, en la cordura del poeta, atadura de sueños en el puerto donde convergen todos mis naúfragos anhelos. Chispas diminutas de un te quiero ascienden presurosas esta noche, llenando los cielos con efímeros destellos de un amor. Y es la melodía de una flauta que se esconde en el bosque quien me llama, me anima a cruzar la frontera de lejanos universos, de galaxias ignotas que viven remotas agrupadas en el sueño inefable del alma humana.
Esta noche como aquella no debiera tener un mañana, y arropados en suspiros permanecer silente en el silencio de tus manos. Aquella noche pasó, en esta pasaron ya mis años, no habrá otro amanecer para mí, y el guerrero antaño que fui vino una vez más hasta ti para decirte que te amo. Luego me callo y el poeta desfallece en su fiebre de estrofa y rompiendo la crisálida de versos, surge un hombre nuevo junto a las cenizas de mi última hoguera de San Juan.
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