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miércoles, 15 de enero de 2014

La Piel del Mar

He llegado, embriagado de tiempo, hasta la orilla, y clavado de rodillas, rasgando con mis uñas he arrancado la piel del mar, buscando la sal de tu recuerdo en sus entrañas. No veo tus huellas en la playa, y mis ojos son espuma blanca, y tu ausencia remolino de olas que suben con la pleamar de mi amor oculto, y se pierden en la bajamar del olvido con lunar puntualidad; mientras un maldito selenita, que vive escondido en mi corazón de calendario, me marca a diario todas las fases de tu amor. Y yo le quito la piel al mar, y él me desgarra en mi carne mortal buscando al Dios de mi libertad.

domingo, 12 de enero de 2014

Payaso

Hay una nota que siempre pende, querido payaso ausente, en el abismo indiferente de tu saxofón. Viejo payaso de la risa, una lágrima dibujada en la cornisa de tus ojos llora por mí, mientras haces sonar la melancolía convertida en melodía de la calle. Acompañas el circo de la vida bullicioso, perdido en un rincón hermoso de mi ciudad. Tus notas me embriagan de ayer, perfuman mi soledad con almizcle de estrellas, y vuelve un muchacho borracho de palabras, embriado de silencios, a escucharte cada dia. El niño soñaba con ser artista y el circo de tres pistas de la vida, se le quedaba pequeño. Quedó suspendido el sueño en tu música, ayer hoy y mañana quedaron dentro del circo, porque el arte que anhelaba era silente esperanza, preñada de eternidad.

domingo, 5 de enero de 2014

Mi Caballo y la Soledad.

Para caminar, me alcanza mi caballo; para soñar, la libertad. El camino de los siglos es mi destino, y su norte tu recuerdo. Estrellas de azúcar me hacen guiños desde el cielo y mi caballo se vuelve sumiso, pidiéndome descansar. Hoy se cubrió otra jornada y será mañana otra más. Llevo como mapa una instrucción que me guía, y en la solapa una flor de soledad prendida con el alfiler de los días del hombre; a quien mi caballo le canta con el sonido monótono y acompasado de sus cascos, equino juglar del sendero, que partí en busca de un universo entero, que a los noventa perdí la cuenta de los días, que lejanos ocasos me enamoran, que pasé todas las horas conociendo a un sólo hombre, que repetía un nombre de Dios en cada hoja de los árboles que cruzaba. Y la flor escucha y mi caballo repiquetea de metal las piedras de las majestuosas montañas. Luego cruzando entre las cabañas de alguna vieja aldea, extrañas miradas me contemplan y alguien exclama, ¡Es un caballero andante! Y sonríe mi equino en su relincho y niega con el movimiento de su cabeza, diciendo: Mi señor es caballero soñante, porque por andar andante, ya no sigue caminos, solo los abre para que otros los transiten. Él ya se conoció como hombre, en un mundo de hombres ignorantes.

lunes, 30 de diciembre de 2013

El Barco de Papel

Sobre un papel en blanco escribí tu nombre, y el niño que vive en mi, hizo con él un barco que puso luego sobre la mar. El barco se hizo gaviota y tu nombre comenzó a volar lejos de mi hombre, camino a la eternidad. Quedó el niño llorando por su barco, y el hombre sobre la playa observa desde entonces las gaviotas, bandadas de barcos de papel de amor, que todas las almas de los poetas dejaron escondiendo tus miles de nombres sobre la mar.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Espera.

El amor es una eterna espera, un aliento que no llega para llenar los pulmones. Da razones a la vida, y vida a la razón del hombre. Y si amar un imposible es quimera, no me importa porque queda la emoción prendida con el imperdible del anhelo, trayendo el eterno consuelo que Dios puso en mi alma. Amar no tiene tiempo infinitivo, porque es tiempo infinito, un pálpito en donde habito, en este recóndito escondite de ternidad. Soy libre para amar la esclavitud del Dios que me preside, a quien persigue mi ser encendido, buscando el oculto nido, donde ingrávido resido en su silente corazón de estrellas.

Personajes

Personajes escondidos que anidan en abrigos deambulan sin sentido por la calle. Escaparates de ofertas disparate, asaltan la mente, y en la frente arde costumbrista la fiebre sensorial, estacional, otra vez es Navidad; y de nuevo camino en soledad por las aceras de mi vida, luchando y sin cerrar la herida que se abrió en el corazón. La razón es prisionera de la espera de un mañana que no llega y rehén del ayer que se diluye en la acuarela del tiempo. El aliento se recorta en la calle del comercio, es la vida que se acorta en cada respiración mientras se pone atención viendo que se compra, mientras todos ya se venden. Ilusión sobre ilusión, un clavo de mago que saca otro clavo para esconder la muerte. No maldigo mi suerte pues es fortuna, ya que si oportuna me ofrece un amor que no se compra, soy yo alma que no se vende. Y sí, es nuevamente Navidad.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Pasado.

Por fin habló aquél que tenéis delante de vosotros, y cayendo de mundos ignotos, vino a vivir el alboroto de los hombres. Tiene el pasado vivo aunque no puede vivir de el y presente siempre a la muerte aunque no puede morir de ella. Vino buscando las huellas que dejó su maestro, lo hizo siguiendo la estrella titilante de un amor que fue su norte. Dejó en el sur todos los reinos para gobernar sus emociones, buscó por los rincones del universo, entre el polvo de los cometas, aquellas frágiles siluetas que se recortaron en sus pupilas sobre un lejano horizonte de los días. Vino para saber del hombre en su fragilidad, para gobernar la debilidad que su forma encierra, para probar el nectar de amor inmortal que su corazón esconde. No hace falte que llames, él ya te responde, porque conoce las respuestas, solo quien carga a cuestas con una pena que no le corresponde, puede entender al hombre cuando se queja.

martes, 3 de diciembre de 2013

Un Par de Canciones

Sólo te escribí un par de canciones, y en mi corazón hecho jirones se quedó a vivir por sus rincones tu imagen en su nido de emociones, en la cara oculta de mi soledad, allí donde ahonda la orfandad de todos los sueños perdidos. Jugué con mi anhelo de poeta y tocando entre las teclas de mi piano, planetas excéntricos, perdí mi propio centro que volaba impregnando las notas con su perfume. Lo imposible se resume en el verbo amar, y en una suma de intangible duplicidad, la misma que esquiva agacha su mirada para esconder su culpabilidad. De vuelta en mi vieja taberna me siento frente al piano, y cuando levanto de nuevo su tapa, se desatan en vuelo presuroso, bandadas de palomas negras y blancas, que se escapan por las ventanas tras haberse alimentado con las migas de mi tiempo.