Puedo cargar el mundo sobre mis hombros, hasta que mi espalda quiebre como junco. Mas no aliviaré un solo segundo de sufrimiento a nadie. Seguiré solo aunque estemos juntos. Porque el amor no es una carga, es el bálsamo para el sufrimiento, pero no es el alimento que sustituye al propio crecimiento en cada ser. No quiero ser tu hiedra ni que tú seas mi enredadera, quiero ser álamo junto a ti, enraizados ambos en la riberadel río de la eternidad.
Krishnadas Acarya

No hay comentarios:
Publicar un comentario